A bordo del Air Force One, el mandatario estadounidense endureció su postura tras la cumbre en Miami, asegurando que el ejército de Teherán es “inexistente” y que la ofensiva continuará hasta lograr un cambio de mando definitivo en el país persa.
Donald Trump advirtió a las autoridades de Teherán de que, si cumplen con su amenaza de efectuar “un golpe muy fuerte”, Washington responderá con una contundencia “nunca antes vista”.