Más de dos décadas pasaron para que el director de Quilapayún publicara un nuevo trabajo solista. Asumiendo el rol de vocalista, homenajea a los maestros chasquilla, defiende su ateísmo y recuerda cosas borradas por el tiempo, desde el recorrido Pila Cementerio a la Cocoa Raff. Pero en esta entrevista advierte: “Yo canto pésimo”.