Continúan los cuestionamientos al SIPCO y al impuesto específico a los combustibles. Mientras que el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, defendió el sistema y explicó que jamás fue concebido como un subsidio permanente al precio de los combustibles, la UDI propuso una rebaja gradual al impuesto específico de 0.5 UTM por año. Economistas, en tanto, cuestionan estas medidas, debido a la importante recolección de dinero que implica este impuesto para las arcas fiscales. Todo esto, a pocos días de producirse una nueva alza.
Parlamentarios reclaman al Gobierno la urgente disminución del impuesto específico a los combustibles, al registrarse en Santiago un alza récord en el valor de la gasolina. Sin embargo, economistas advierten sobre las consecuencias que podría tener esta rebaja, la que de realizarse en forma pareja podría beneficiar solo a las grandes empresas y aumentar la centralización.