Washington afirmó que los ataques buscan reducir la capacidad militar iraní en el estrecho de Ormuz. Irán respondió con advertencias sobre el derecho internacional y reportó una nueva ofensiva contra instalaciones militares de EE.UU. en la región.
Tras el fin de la tregua, los analistas internacionales Mladen Yopo, Gilberto Aranda y Cristián Garay coinciden en que Teherán mantiene su influencia regional y el control del estrecho, punto estratégico para el comercio mundial.
El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que las fuerzas israelíes permanecerán de forma indefinida en áreas de seguridad de Líbano, Siria y Gaza para resguardar las fronteras del país.
La conversación entre ambos líderes expuso tensiones inéditas entre Washington y Tel Aviv, en medio de las negociaciones regionales y el riesgo de una escalada mayor en Oriente Próximo.
El mandatario estadounidense emplazó directamente al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer. Este último, anunció que está trabajando en un plan “viable” con otros países, pero que no se dejará arrastrar a la guerra contra Irán.
Teherán acusó un “crimen de guerra” tras el ataque a una zona residencial. La ofensiva iniciada el 28 de febrero ya supera los mil muertos en Irán, mientras continúan los bombardeos y las respuestas con misiles y drones en Medio Oriente.
A solo un día de los ataques lanzados contra Teherán, que según las autoridades iraníes solo causaron “daños limitados”, las Fuerzas de Defensa israelíes afirmaron que eliminaron a 70 “terroristas de Hezbolá” y 40 enemigos en Jabaliya.
A su vez, los académicos Mauricio Amar, Mladen Yopo y Guillermo Holzmann se refirieron a la errática acción de Estados Unidos, lo que, según señalaron, es interpretado como una señal de debilidad por otras potencias, como las de los BRICS.
El jueves, la fuerza de Paz de la ONU acusó a Israel de disparar “repetida” y “deliberadamente” contra sus posiciones. Desde entonces, cinco cascos azules han resultado heridos, al menos dos por acción de fuerzas israelíes.
Los bombardeos se dirigieron contra un cuartel general de espionaje y una congregación de grupos terroristas “anti iraníes”. Autoridades de la región, confirmaron la muerte de cuatro civiles.
Estados Unidos y otros países que participan en la “operación Guardián de la Prosperidad” exigen a los rebeldes poner fin a sus acciones y profieren amenazas como: “tendrán consecuencias”.
Los 160 firmantes expresaron que hoy el mundo es testigo “de los bombardeos israelíes a población civil, la destrucción de hospitales y la matanza indiscriminada de niños y niñas”.