El presidente de Estados Unidos amenazó con intensificar la ofensiva tras el ataque al puente B1 de Karaj, mientras Teherán denuncia el “colapso moral” de Washington y confirma que las víctimas fatales ya superan las 2.000 personas en este 2026.
El canciller Araqchi descartó una tregua inmediata, argumentando que la experiencia del año pasado demostró que el cese de hostilidades no garantiza la paz. Además, reafirmó la “estrecha cooperación” estratégica con Rusia en medio del conflicto.
La organización humanitaria reportó ataques en 24 provincias, destacando una masacre en una escuela infantil. Teherán asegura haber causado bajas masivas a tropas estadounidenses en la región.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, afirmó que no entrarán “de nuevo en un proceso así hasta que haya garantías sobre la efectividad de la diplomacia”. Además, cuestionó la base “legal o política” de las sanciones contra Irán.
El Mandatario acusó al país norteamericano de romper con el derecho internacional al atacar Fordow, Natanz e Isfahán. “Tener poder no autoriza a utilizarlo vulnerando las reglas que como humanidad nos hemos dado”, sostuvo.
El también exconvencional destacó que la ofensiva de Israel tiene que ser tan condenable como los ataques de Hamás. Igualmente, expuso que la comunidad internacional tiene una enorme responsabilidad en el conflicto entre ambos territorios.