Para el experto internacional, Gilberto Aranda, la operación militar marca un giro histórico en la relación de Washington con la región: es la primera intervención militar directa en Sudamérica.
China y Estados Unidos presentan visiones opuestas para América Latina: cooperación estratégica y multipolaridad desde Pekín, frente a presión, seguridad y alineamiento desde Washington. La región queda ante un dilema geopolítico creciente.