Detrás del discurso de seguridad y liderazgo global, el presidente de EEUU apuesta por una guerra silenciosa: controlar el mercado energético para condicionar a Rusia, China y la OPEP, y fortalecer su posición política interna, pero a un alto riesgo.
Este miércoles el WTI estadounidense volvió a cotizarse bajó los cero dólares el barril. La situación ya es calificada como “dramática” por la OPEP.
El incremento en el valor del combustible es una medida sensible para la población saudita acostumbrada a precios muy bajos.