A casi un año de la desaparición de la activista medioambiental mapuche, la defensa de su familia y organizaciones sociales cuestionan duramente el actuar del Ministerio Público, acusando ineficiencia y discriminación.
La familia consideró la indagatoria como un hostigamiento al entorno de la líder indígena. En una pesquisa realizada el pasado 30 de enero, se encontró una mancha de sangre en la casa de Chuñil, la que correspondería a la desaparecida dirigente.