El ministro Álvaro Mesa ordenó las pruebas luego de que reportajes periodísticos ubicaran en Mar del Plata a una mujer que utilizaba su identidad, y ahora el caso queda bajo secreto de investigación.
El Poder Judicial abrió una investigación tras revelarse que Bernarda Vera sería una presunta falsa detenida desaparecida de la dictadura. Su nombre figura en el Informe Rettig como una de las 1.162 víctimas, cuyo paradero sigue siendo un misterio.