El director ejecutivo de la organización de derechos humanos, Rodrigo Bustos, calificó los antecedentes recientemente revelados como “tremendamente graves” y señaló que el Estado de Chile debe redoblar los esfuerzos en la indagatoria judicial.
La familia consideró la indagatoria como un hostigamiento al entorno de la líder indígena. En una pesquisa realizada el pasado 30 de enero, se encontró una mancha de sangre en la casa de Chuñil, la que correspondería a la desaparecida dirigente.