El mandatario estadounidense expresó en su red social que “el Ejército iraní es un completo desastre”. La advertencia se da horas después de un nuevo intercambio de ataques a pesar del alto el fuego pactado en abril.
Las Fuerzas Armadas de Irán anunciaron este lunes el fin de sus ataques contra Israel, tras el lanzamiento de misiles en respuesta al bombardeo ejecutado el domingo por el Ejército israelí contra la capital de Líbano, Beirut.
Israel y Líbano acordaron el miércoles “implementar un cese el fuego” y crear “zonas piloto” que estarán bajo control del ejército libanés, según una declaración conjunta publicada al término de dos días de conversaciones en Washington.
“Sí, lo hice. No diría que estaba enfadado. Estaba un poco perturbado por su constante enfrentamiento con Líbano”, confirmó el dirigente estadounidense sobre su choque con Netanyahu.
La conversación entre ambos líderes expuso tensiones inéditas entre Washington y Tel Aviv, en medio de las negociaciones regionales y el riesgo de una escalada mayor en Oriente Próximo.
Mientras persisten los ataques en el estrecho de Ormuz y Líbano, el mandatario estadounidense afirmó haber obtenido garantías de Teherán en medio del endurecimiento de las condiciones de paz.
El secretario de Estado norteamericano calificó a la isla como un “Estado fallido” y endureció el tono de la administración Trump ante lo que considera una amenaza directa a su seguridad nacional.
Durante su encuentro en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, las partes destacaron la importancia de poner fin al conflicto y reducir los problemas en la cadena de suministro energético para dar estabilidad a los mercados globales.
El envío a Estados Unidos del empresario es interpretada como una maniobra de supervivencia de la presidenta interina: el objetivo ya no sería blindar lealtades históricas, sino sostener un modelo urgido por el alivio de las sanciones.
Tras reunirse con Xi Jinping, el mandatario estadounidense rechazó una eventual declaración de independencia de Taiwán, priorizando la estabilidad y el statu quo con China.
En una operación conjunta en la cuenca del lago Chad, fuerzas militares eliminaron a Abú Bilal al Mainuki, considerado el segundo al mando global y líder financiero de la red yihadista.
El académico de la Usach aseguró que la fallida estrategia estadounidense en Medio Oriente erosionó la posición de Washington frente a Beijing y abrió espacio para que China aumente su influencia política, económica y diplomática a nivel global.
Mientras apunta a un posible papel de Pekín en la estabilidad del estrecho de Ormuz, la Casa Blanca insiste en que la política estadounidense sobre Taiwán no ha cambiado, pese a las advertencias chinas.
La visita de Trump a China reabre la disputa entre las dos mayores potencias del mundo. Comercio, tecnología y Taiwán marcan una cumbre donde la cooperación es frágil y el riesgo de conflicto sigue latente.
La paz no se lucha, ni se firma, se conversa. Y se conversa incluso —o sobre todo— cuando duele. Cuando hay humillación, desconfianza, arrogancia, heridas abiertas y egos dispuestos a incendiar el mundo antes que escuchar al otro/a. Por eso resulta tan llamativo que, en medio de los ataques de Donald Trump al Papa León […]
Poco después de las 20.00 horas en China, tocó suelo el avión presidencial “Air Force One” que transportaba a Trump y su nutrida delegación que incluye a casi una veintena de líderes empresariales de grandes multinacionales.
Teherán defendió su plan de 14 puntos para terminar la guerra y acusó a Washington de obstaculizar el diálogo, en medio de tensiones por el estrecho de Ormuz y el estancamiento de las negociaciones.