El juez Alexandre de Moraes bloqueó el encuentro tras suspender todas las visitas al expresidente por 30 días, como sanción por la difusión de una carta política a través de su hijo Flávio Bolsonaro.
La Casa Blanca aplicará el gravamen desde el 22 de julio en represalia por la protección al sistema de pagos digital Pix. En medio del repudio del Planalto, la oposición liderada por Flávio Bolsonaro calificó al mandatario como “un peligro”.