La campaña presidencial enfrenta dos modelos de inserción internacional: la autonomía estratégica que impulsa Lula, frente al alineamiento con la nueva derecha global que representa Flávio Bolsonaro.
El presidente brasileño obtuvo el respaldo del Partido de los Trabajadores en su congreso de Sao Paulo y lidera las encuestas frente al senador Flávio Bolsonaro, de cara a las elecciones del 4 de octubre.
El presidente argentino calificó de “presidiario” a Lula y de “basura calva” al ministro Alexandre de Moraes durante la proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial.
El senador, ungido sucesor por su padre Jair Bolsonaro, llega debilitado en las encuestas tras una seguidilla de crisis políticas y familiares antes de las elecciones de octubre.
El juez Alexandre de Moraes bloqueó el encuentro tras suspender todas las visitas al expresidente por 30 días, como sanción por la difusión de una carta política a través de su hijo Flávio Bolsonaro.
La Casa Blanca aplicará el gravamen desde el 22 de julio en represalia por la protección al sistema de pagos digital Pix. En medio del repudio del Planalto, la oposición liderada por Flávio Bolsonaro calificó al mandatario como “un peligro”.