El rechazo del gobierno peruano a la iniciativa no solo bloquea un plan logístico, sino que activa rutas ilegales, mayor clandestinidad y presión social. Cuando se cierran vías formales, la migración no se detiene, se vuelve más riesgosa.
Juan Tonconi pidió una “solución urgente” para la crisis que mantiene a cientos de inmigrantes venezolanos ante el consulado chileno en la ciudad peruana.