El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y el líder parlamentario iraní, Mohamed Baquer Qalibaf, encabezan las delegaciones en Bürgenstock. El diálogo preliminar se encuentra al borde del colapso tras el bloqueo del estrecho de Ormuz.
El mandatario aseguró que las reservas de municiones de EE.UU., en rangos medio y medio-alto, “nunca han sido tan altas” y que el suministro es casi ilimitado. Añadió que la campaña en Irán podría extenderse dos o tres semanas.