Entre las galardonadas se incluyeron dos homenajes póstumos a Ruth Olate y Carmen Bueno. Para la ministra Orellana, este reconocimiento busca resaltar “el poder transformador que tienen sus logros y el legado que dejan a futuras generaciones”.
Las preseas vinieron de la mano de Mariela López y Víctor Saiz, en el W1 y de Mariana Zúñiga, en el Compuesto Open. Esta última, también participó en los Juegos Panamericanos, por lo que ya se ha convertido en una embajadora de la disciplina.