A los 87 años falleció la mujer cuyo desalojo, tras siete décadas en su vivienda de Madrid, desató protestas en distintas ciudades españolas y reabrió el debate sobre el derecho a una vivienda digna.
El acuerdo, pendiente de convalidación por parte de Maricarmen, se produjo tras más de cuatro horas de reunión mediada por profesionales de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid.