Mucho se ha comentado respecto a la crisis de natalidad en Chile, marcada por la tasa de fecundidad más baja de nuestra historia y de las más bajas del mundo. Si bien los factores que explican estas cifras son múltiples, abren una buena oportunidad para hablar de libertad, derechos, rol del Estado y la sociedad. […]
La ministra de Desarrollo Social destacó que hacerse cargo de la disminución de esta tasa implica abordar las condiciones estructurales que dificultan tener hijos. Así, puso en valor las iniciativas de protección social impulsadas por el Gobierno.
Los altos costos económicos de vida y la desigualdad de género en el ámbito del hogar y crianza son parte de las causas detrás de este fenómeno. Según la socióloga, políticas como el programa Chile Cuida tienen un impacto positivo en la fecundidad.
El informe de la entidad pública da cuenta de una mayor esperanza de vida y una reducción en la tasa de fecundidad que se evidencia en las últimas décadas y que incrementarán la población sobre los 60 años en las próximas tres décadas.
Si uno de los dos miembros del matrimonio es hijo único, la pareja podrá en el futuro tener hasta dos hijos, anunció este viernes la agencia oficial china. Las autoridades se comprometen además a recurrir menos a la pena capital y a abolir los “campos de reeducación a través del trabajo” en el marco de una serie de reformas “para mejorar los derechos humanos”.
Diversas críticas han surgido al anuncio del Presidente Sebastián Piñera de entregar un bono de 100 mil pesos a las mujeres que tengan un tercer hijo o más para fomentar la natalidad. Distintos especialistas abrieron la mirada y aportaron algunas vías para comenzar a hacerse cargo de este problema.
El fenómeno se explica por la disminución en la cantidad de hijos por mujer- que pasó de 1.59 a 1.45 – mientras que continúa el alza en la edad promedio de vida. El Censo también reveló otras estadísticas respecto de la composición del mercado laboral y al adscripción religiosa de los 16 millones 634 mil 603 chilenos.