En la Declaración de Río de Janeiro, el grupo abordó el aumento del gasto militar, en referencia al reciente anuncio de la OTAN de destinar el 5% del PIB a defensa, pero sin mencionar a Estados Unidos.
La coordinación liderada por Rusia y China discute en Kazán cómo avanzar a un sistema que permita transacciones económicas entre los países miembros a través de pagos fronterizos “rápidos y baratos” en monedas locales, sin pasar por bancos en EE.UU.