La salida de Padrino López marca un quiebre en el chavismo: la presidenta designada de Venezuela reconfigura el poder del país petrolero con un giro hacia el control militar, nuevas alianzas y apertura económica bajo la presión de Estados Unidos.
El titular de Defensa del gobierno entregó su apoyo irrestricto al mandato de Nicolás Maduro y aseguró que la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente encargado no es otra cosa que un golpe de Estado.