El emblemático exministro y exembajador del Reino Unido, una figura clave de la política británica, fue detenido en Londres bajo sospecha de conducta indebida por supuestamente filtrar información sensible al fallecido financiero.
Morgan McSweeney dimitió tras reconocer su error al nombrar a Peter Mandelson como embajador, luego de revelarse vínculos financieros entre el diplomático y el delincuente sexual.