Las declaraciones del titular de Justicia en apoyo a Jaime Orpis y su decisión de prestar testimonio en el mismo Ministerio ha generado escozor en la opinión pública. Es un acto simbólico con “una lógica de ética un poco complicada”, asegura la académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Mireya Dávila.