La iniciativa separa dos funciones que hasta ahora coexistían bajo una mismo cartera: la custodia penitenciaria, que queda radicada en el ámbito de la seguridad pública y la reinserción social, que permanecerá como tarea del Ministerio de Justicia.
El proyecto pasará a su segundo trámite constitucional en el Senado y mantiene las críticas desde las asociaciones de funcionarios de Gendarmería, quienes aseguran que no aborda los problemas estructurales de la institución.
La CUT y la ANEF solicitaron al Presidente Gabriel Boric retirar la urgencia al proyecto. Advierten que la iniciativa no aborda la sobrepoblación ni la crisis estructural y no fue discutido con los trabajadores.