La organización realizó un llamado urgente al gobierno indio para que detenga de inmediato todas las deportaciones que ya suman más de 140 personas, incluidas niñas, niños y personas mayores.
El ataque de los militares golpistas iba dirigido a un acto de la oposición en el que participaban grupos democráticos ilegalizados por el régimen militar que usurpó el poder en febrero de 2021. Este es el asalto más sangriento de la junta castrense.