El documento elaborada por la Universidad Diego Portales identificó retrocesos regulatorios en protección ambiental, falencias en la respuesta estatal ante emergencias y un sistema sanitario con “sobrecarga” pública y “crisis” privada.
En un nuevo conversatorio, la abanderada oficialista evitó encasillarse en un perfil ideológico-económico y sostuvo que “las etiquetas no van conmigo”. Junto con ello, delineó que no cerrará los debates respecto a negociación ramal y salario vital.
La investigación basada en los datos de la última Encuesta Casen reveló que las personas asalariadas en Chile ganan menos de $500 mil líquidos, realidad que pone en evidencia la transversalidad de los bajos salarios en el país.