El alcalde Tomás Garate informó que fueron 375 las viviendas dañadas en una superficie de unas 83 hectáreas en las que viven 1.086 personas. Según estimaciones, los daños que dejó el fenómeno bordean los $31 mil millones de pesos.
En cuanto a las viviendas perjudicadas, el Comité de Gestión del Riesgos de Desastres informó que se mantienen en 250. El suministro de agua fue reestablecido en su totalidad, mientras que el de luz lleva un 85% en las zonas afectadas.