Naciones Unidas, además de los gobiernos de Venezuela y Colombia, han denunciado estas prácticas como asesinatos extrajudiciales y han apuntado de que las víctimas serían principalmente pescadores.
Venezuela considera que el operativo estadounidense en el Caribe y Pacífico busca derrocar a Nicolás Maduro, quien ha reiterado sus llamados de paz, pero dice estar preparado para defenderse y muestra constantemente actividades militares en el país.
La movilización naval de EE.UU. con el portaaviones USS Gerald R. Ford, es leída por expertos como un aviso a los gobiernos de Venezuela y Colombia, en una escalada que plantea el riesgo de una ofensiva para “neutralizar” al régimen de Maduro.