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Año XIV, 29 de enero de 2022

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Antonio Horvath: “La destitución de rectora Pey demuestra el centralismo del país”

El senador por la región de Aysén, en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, criticó “la forma” en la que el Gobierno llevó el proceso que terminó con la destitución de la rectora Roxana Pey, al mismo tiempo que valoró su labor en la instalación de la nueva casa de estudios. Además, señaló que es urgente realizar cambios en el sistema previsional, e instaurar uno de carácter tripartito.

Gonzalo Castillo

  Sábado 30 de julio 2016 11:08 hrs. 
Horvath


La destitución de la rectora de la Universidad de Aysén, Roxana Pey, fue uno de los temas que abordó el senador independiente por dicha región, Antonio Horvath, en conversación con Diario y Radio Universidad, decisión que calificó como “demasiado centralizada”, lo mismo que su nombramiento inicial, procesos en los que la población de la zona no tuvo mayor injerencia.

Esto lo lleva a señalar que uno de los mayores problemas que enfrenta nuestro país, en general, y el Gobierno en particular, es la manera de desconcentrar el poder y transferirlo a las distintas regiones.

-Como senador por la región, ¿qué opinión le merece la destitución de la rectora de la Universidad de Aysén, Roxana Pey?

Estimo que la manera que se designa y la manera en que se le pide la renuncia es demasiado centralizada, la región no tuvo un grado de participación mayor en esto. Ahora, la gestión de la rectora Roxana Pey desde luego ofrecimos toda nuestra colaboración, incluso desde mucho antes que se sacara la ley dela universidad, a través de la gestación de un convenio entre el gobierno chileno y la Universidad Técnica de Berlín para poder asistir y participar en todo el proceso de la universidad, y el resultado de eso no se vio, no ha habido una mayor interacción. El hecho de que ellos hayan acordado dictar diez carreras tradicionales en la región de Aysén, desde luego que no resulta atractivo, y además económicamente, probablemente, inviable. Esos elementos, de alguna manera, hay que retomarlos porque para estudiar carreras tradicionales tenemos todas las regiones de Chile, y en la región de Aysén la idea es que la universidad naciente, al alero de la Universidad de Chile, también genere carreras que sean atractivas para alumnos de otras regiones, e incluso de otras partes del mundo. Nosotros tenemos una biodiversidad única, enormes cantidades y variedades de glaciares con cambio climático, energías renovables, todo lo que significa la biodiversidad marítima, entonces uno más bien apoya el que sea una carrera que atraiga estudiantes de otras partes a profesores, a investigadores, y sea de excelencia y el convenio con la Universidad Técnica de Berlín se materialice, porque ellos querían incluso llegar al nivel de que sean equivalentes los estudios que se hagan acá con los que se realicen en Berlín, yo creo que ese es el proyecto verdadero, junto con investigación e innovación, y eso no lo hemos visto hasta la fecha, entonces eso más otros roces que ella probablemente tuvo con el gobierno, y con el proyecto de Ley de Educación Superior, le generaron esta situación incómoda.

-La Universidad de Aysén debería enfocar entonces su oferta de carreras más hacia la realidad de la región

Más que a la realidad, a la identidad y todos los potenciales que hay en la región de Aysén porque una persona que quiere estudiar cambio climático y glaciares, lo lógico es que lo haga en Aysén. Si quiere estudiar ingeniería en biodiversidad que después se puede ramificar a lo forestal, a la agronomía, a la biología marina, que lo haga acá porque aquí tiene un mundo de elementos para investigar y estudiar, y además que los estudiantes extranjeros y lo que pasó con la Universidad Técnica de Berlín es que ellos tienen, incluso, un representante para esto que es el director de un instituto de innovación del Fraunhoffer que es el Fokus, de que ellos hablan de traer profesores, investigadores y alumnos a Aysén en la Patagonia, y a la gente le brillan los ojos de ganas de hacerlo. O sea, es una realidad que hay que saberla tomar como una buena oportunidad.

-Respecto de la situación ocurrida con la rectora Pey, otros actores políticos y sociales han planteado que el momento en que se le destituye no era el más adecuado, dado el proceso de instalación que está llevando adelante la nueva casa de estudios.

Hay que valorar el trabajo que ha realizado la rectora Roxana Pey Tumanoff sobre todo en la línea de un gancho y de una sintonía social para las condiciones especiales de los alumnos de la región de Aysén, el que ella también haya planteado la gratuidad me parece valorable, como un proyecto piloto incluso con respecto al resto de las universidades del país, como es una universidad naciente y más pequeña. Todo lo que ella hizo es valioso, y en segundo lugar la forma yo creo que no es adecuada, desde luego que merecía unas reuniones previas, darle la posibilidad de otras actividad, en fin, pero yo creo que ahí también, en el contacto que tuve con el Ministerio de Educación nos vamos a reunir la otra semana con la ministra, parece que por la elaboración de los estatutos ella tuvo observaciones profundas desde el Ministerio de Educación no llegaron a acuerdo, entonces hay algo más que ahí queremos, desde luego, tener esos antecedentes para evaluar esta situación de mejor forma.

-Desde el interior de la Nueva Mayoría, incluso, se ha emplazado al Ejecutivo a realizar un cambio de gabinete, sumado a las críticas sobre la gestión política del Gobierno. ¿Cree usted que es necesario realizar este ajuste en el equipo ministerial?

En un afán más bien constructivo, yo creo que falta un gabinete más consolidado no sólo en estar “parando goles” o parchando situaciones, sino que efectivamente empiece a poner en actividad a nuestro país, cuando digo esto me refiero a todo: proyectos de inversión pública, programas de buen uso del territorio, no se está forestando nada, pudiendo tener miles de personas trabajando, para qué decir el enredo que hay en pesca o en Justicia, donde hay focos de protesta todos los días dentro de las mismas organizaciones públicas, entonces uno echa de menos un gabinete más afiatado, para que estos dos años o menos que tiene el actual gobierno, sean efectivamente productivos. Eso está haciendo falta.

-¿Está de acuerdo que existe una crisis institucional en el país?

Hay que hacer un programa bien aterrizado de lo que realmente se puede hacer para reactivar las distintas regiones del país, descentralizar más rápido, y poner en actividad potenciales que tenemos en los 83 mil 500 kilómetros de borde costero acabamos de sacar una ley que bonifica el repoblamiento de las algas, tenemos para forestar entre tres a cinco millones de hectáreas con bosque nativo, es decir hay muchas cosas qué hacer, pero por más que las planteamos, todo esto tiene un tope en el Ministerio de Hacienda y yo creo que está tratando de conducir el país sin programa, solamente está tratando de ver que se le escape el gasto público, pero no hay un programa efectivo de reactivación, al revés se están retomando proyectos que son perniciosos, como los mega proyectos hidroeléctricos, como Hidroaysén, con señales bastante poco claras, poner como un abogado que era consultor para Hidroaysén en el Tribunal Ambiental, nos parece muy equivocado.

-¿Cuál es su postura respecto de la posibilidad de reformar o cambiar el sistema previsional chileno, considerando las abrumadoras muestras públicas de rechazo a las AFP en las últimas semanas?

Estimo que en el período que queda, también si no lo hace el Gobierno lo voy a plantear porque estamos con nuestros abogados estudiando una fórmula de reforma para que las AFP puedan ser modificadas, en el sentido, primero de que no hayan abusos, no puede ser que cuando ellos pierdan perdamos los afiliados, y cuando ellos ganen sólo ellos, eso es una cosa que no se entiende. En segundo lugar, ellos ponen gran parte de este dinero en el sistema financiero que tiene endeudado a medio país, y cuando uno o las personas quieren hacer uso de su dinero, no lo pueden hacer o se les cobra un impuesto excesivo, entonces eso hay que cambiarlo, de frentón. Ahora, no se trata de volver a un sistema solidario, pero sí en la línea de los apunta la Comisión Bravo donde haya aportes del trabajador o trabajadora, del empleador y también del Estado, en los casos solidarios, y el que las personas puedan hacer un uso provechoso de los fondos que han acumulado trabajando durante toda su vida, por ejemplo garantizando una situación de salud, de ingreso mínimo para vivir, que el resto que han acumulado lo puedan invertir en un negocio, en una casa que vayan arrendar, y que les dé mucho más ingreso que el sistema que garantizan las AFP.

-¿El sistema actual ha colapsado?

No creo que haya colapsado, creo que está siendo tremendamente injusto con las personas que han incorporado su dinero a ese sistema, y además hoy en día está siendo manejado desde el extranjero. Ahí hay que hacer algo profundo, pero sin generar este ruido de que se va a dejar de invertir, nadie está diciendo eso, pero sí que las personas que participan del sistema tengan mayores beneficios y autonomía en el uso de los fondos.

-Hace algunos días el ministro de Hacienda pidió “más trabajo y menos lloriqueo” a los empresarios, ¿está de acuerdo con esta apreciación?

La economía chilena está creciendo, eso significa que no está enferma ni en crisis, que efectivamente hay empresas grandes, concentradas, que de alguna manera subcontratan en el resto de las regiones de Chile en condiciones muy desmedradas, pagan también muy tardíamente, entonces los actores chicos y medianos son los más afectados. Creo que el país sí está viviendo una crisis de excesivo centralismo, no sólo en lo público, sino también en lo privado. En este sentido hay que apurar el tranco para elegir a la autoridad regional, y que las autonomías efectivamente funcionen. Las distintas regiones de Chile sufren de subcontratistas pagados con el sueldo mínimo, y además que todos los proveedores y prestadores de servicios les pagan a 90 o 120 días, claro así la economía no resiste.