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Notre Dame: Senado francés exige una restauración fiel a la catedral original

El Senado, dominado por la oposición de derecha, aprobó en primera lectura el texto que busca una restauración idéntica de la catedral de Notre-Dame de París antes del incendio y cuestionó un proyecto de construcción presidencial precipitado.

RFI

  Miércoles 29 de mayo 2019 10:59 hrs. 





Todos en Francia están de acuerdo en la necesidad de restaurar la catedral de Notre Dame, dañada por las llamas el pasado 15 de abril. Sin embargo, las ambiciones presidenciales de Emmanuel Macron respecto de que las obras estén terminadas en apenas cinco años, han crispado a los parlamentarios franceses.

Un primer proyecto de ley fue adoptado por la Asamblea Nacional, donde el oficialismo tiene una holgada mayoría. En este texto se aprueba la apertura de una suscripción nacional para gestionar las donaciones de personas, empresas o comunidades.

Ahora, los diputados y senadores deben ponerse de acuerdo sobre una versión común del texto. El problema para el Gobierno es que el Senado, donde los conservadores tienen la mayoría, ha expresado su hostilidad hacia el proyecto de Macron.

Una de las partes más controvertidas del texto impulsado por el oficialismo faculta al Gobierno para establecer excepciones a determinadas normas (urbanismo, medio ambiente, construcción, conservación del patrimonio, contratación pública). Esta disposición fue suprimida por los senadores tan pronto como fue examinada en comisión, con el consentimiento de casi todos los grupos.

“Sí, restauraremos Notre-Dame de Paris. El presidente se ha fijado un objetivo, 5 años, es un plazo ambicioso y voluntarista (…). En esta tarea que tenemos por delante, nunca confundiremos la velocidad con la prisa”, alegó el ministro de Cultura, Culture Franck Riester.

Pero este calendario fijado por el jefe de Estado irrita a una mayoría de senadores. “Se trata de una ley para reconstruir Notre-Dame de París, no Notre Dame del Elíseo”, cuestionó David Assouline, aludiendo a la residencia presidencial, mientras que Pierre Ouzoulias mencionó “una desposesión” de las autoridades competentes “en beneficio de un mecanismo controlado desde la más alta cumbre del Estado”.

Alain Schmitz  consideró “absurdo dejarse encerrar en el plazo de cinco años si ello conduce a una disminución de la calidad del trabajo”. “El proyecto durará lo que deba”, dijo, por su parte, Catherine Morin-Desailly, presidenta de la Comisión de Cultura.

El viernes, Macron aseguró que las obras permitirían erigir “una flecha a la catedral”, pidiendo “una reconstrucción inventiva” inspirada en “lo que Viollet-Le-Duc había hecho en su tiempo”, que había favorecido “una alianza de tradición y modernidad, una audacia respetuosa”.

El domingo, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo (PS), se mostró por su lado “partidaria de que (la catedral) vuelva a su estado original”, dejando de lado la cuestión de la flecha, que “no se añadió hasta el siglo XIX”.