Diario y Radio U Chile

Año XI, 8 de diciembre de 2019

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Ministra de Educación en democracia

Alberto Estévez Cartas al Director |

  Domingo 6 de octubre 2019 10:17 hrs. 

El 5 de octubre no se celebró el triunfo del NO en el plebiscito de 1988. ¿Negociación a cambio de eliminar el feriado del 11 de septiembre?

En fin, para mí, ese 5 de octubre del triunfo del NO será un día histórico hasta que me muera.

Recuerdo que uno de los rostros de la campaña del SI fue doña Marcela Cubillos. Me pregunto si habrá alguna nación “democrática” y civilizada que permita que el rostro de una campaña cuyo propósito era prolongar una dictadura cruel, que asesinó, hizo desaparecer personas, torturó, exilió, etc., es decir, violó sistemática y masivamente los DD.HH., y además impuso y dejó amarrada una Constitución y un sistema político, sea ministra de Educación.

Los impulsores civiles de esa dictadura tenían claro que el peor enemigo de una sociedad injusta es una nación educada, es decir, formada por ciudadanos educados. Una nación educada no permite los niveles de desigualdad impuesta por nosotros los seres humanos, la que por definición es una desigualdad arbitraria e injusta. Otra cosa son las desigualdades “naturales”, las que tampoco justifican niveles de desigualdad brutales e inhumanos.

Es por eso que la derecha no democrática dio el golpe, cuyos objetivos, hasta el día de hoy, incluyen hacer de Chile una nación constituida por consumidores no educados, con niveles de instrucción específica variables y endeudados, es decir, una nación de borregos. Qué duda cabe que han sido exitosos en alcanzar sus objetivos “educacionales”.

Para mí es una vergüenza, no la persona de la señora Cubillos, que como mujer y ser humano merece mi respeto esencial, sino el hecho que una promotora y admiradora de una dictadura sea ministra de Educación en “democracia” y que nadie en los medios a mi alcance cuestione su nombramiento.