Pese al creciente interés ciudadano por los derechos animales, el Parlamento chileno muestra una preocupante parálisis en la tramitación de proyectos de ley clave. Activistas acusan falta de voluntad política.
La iniciativa de ley consideraba penas de presidio menor en su grado mínimo y multas de 2 a 30 UTM a quienes promuevan o difundan las corridas que involucran a canes, sin distinción de raza, en todo el país y perseguía penalmente a sus organizadores.
Parlamentarios buscan derogar el artículo 16 de esta ley, el cual deja exento de fiscalizaciones a deportes con animales. “¿Por qué estaríamos tolerando una práctica que sabemos que provoca daño y sufrimiento?”, cuestionó la diputada Camila Musante.