La tardía asistencia del presidente de la ANFP a la Comisión de Deportes de la Cámara, luego de años de evasivas, abrió un debate más profundo sobre la falta de control democrático en el fútbol nacional y la urgencia de reformar su gobernanza.
Según la autoridad, cuando inició el partido «no había una afectación grave del orden público” y tampoco un «informe de Carabineros» que recomendara su suspensión. Por ello, detener el encuentro significaba «incumplir requisitos copulativos».
El integrante de la comisión de Deportes y Recreación de la Cámara planteó calificar a las barras bravas como organizaciones criminales y criticó en duros términos la legislación para abordar este tipo de situaciones.
«La Ley del Deporte es muy ambigua, y poco clara, respecto a las obligaciones de transformarse en Federación Deportiva Nacional (FDN) que hoy día tienen las federaciones deportivas», señaló Miguel Ángel Mujica.
El presidente de la Comisión de Deportes, Jaime Pilowsky, valoró la medida del gobierno, “que nos permitirá escuchar a todos los actores relevantes en la construcción de esta nueva ley”.