En su despedida, Pacheco negó una crisis y reivindicó el rol estratégico de la estatal, mientras el Gobierno instaló dudas sobre su desempeño y proyecciones, abriendo el debate sobre gestión, inversión y rumbo de la principal empresa del país.
Los gremios mineros advirtieron que la minería, clave para la economía nacional, requiere experiencia específica. Pese a las reservas, mostraron su disposición a colaborar con la nueva autoridad para impulsar productividad y sostenibilidad.