La semana pasada Austria casi eligió su primer presidente de extrema derecha, lo que hubiese derribado la ultima barrera antes de una nueva era en política europea.
Las elecciones legislativas confirmaron lo que ya había ocurrido en países como Francia y Ucrania. Los expertos aseguran que se trata de un proceso relacionado con la pérdida de confianza en la centroizquierda y la socialdemocracia. ¿Qué representa el fortalecimiento del gobierno húngaro en ese continente?