El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas estimó que cerca de 49 millones de personas podrían sumarse a la inseguridad alimentaria aguda hacia fines de 2027. América Latina, África y Asia figuran entre las regiones con mayor riesgo.
El geógrafo e investigador del CR2 advirtió que el acoplamiento océano-atmósfera mueve la aguja hacia mayores precipitaciones en la zona central, pero aclaró que un invierno húmedo no revertirá el déficit estructural de la megasequía.