Se trata del hongo “loyo”, que está en peligro de extinción debido a la pérdida de bosque nativo, los incendios forestales y la recolección de ejemplares jóvenes. La iniciativa es liderada por Fundación Fungi.
Desde la micología, se han destacado varios anuncios. Uno de ellos, que la National Geographic Society sumó a los hongos dentro de la definición de “vida silvestre”, situándolos al mismo nivel que las plantas y los animales.