Transportes y salud registraron alzas, mientras que el área de bienes y servicios presntó una baja de 0,6 puntos porcentuales.
Los ocupados totales tuvieron un alza de 1,4% en doce meses. Por su parte, destacó la variación de los asalariados formales (2,3%), equivalente a 112.215 personas.
Se trata de la variación del IPC más alta registrada desde octubre de 2017, marcada principalmente por el alza en los costos de vivienda y servicios básicos, como la electricidad.
En la sesión de la comisión de Economía de este miércoles, el director del INE, Guillermo Patillo, reiteró que existen fundamentos para descartar un error en este caso.
De esta manera se confirmó que hubo una sobre estimación del IPC en un 0,1 por ciento, por lo tanto la variación que se informó en ese momento de 0,2 por ciento, debió haber sido 0,1 por ciento.
Luego de las irregularides detectadas por la Unidad de Auditoría Técnica del Instituto Nacional de Estadísticas, las duda del experto apunta más a la confiabilidad que tiene el organismo encargado de entregar las cifras oficiales que a los efectos que esta manipulación pueda haber causado en la economía.
Los hechos ya generaron una investigación por parte del Ministerio Público, institución que ordenó la incautación de computadores de la entidad estadística para efectuar las pericias correspondientes a la investigación de un presunto sabotaje informático. Hay tres personas imputadas por el delito en investigación.
Según el economista Pablo González, la cifra sorprende y da cuenta la escasa demanda que existe en el mercado interno, continuando durante este año con la incertidumbre sobre el rumbo de la economía nacional.
Si separamos la cifra por género, resulta que la desocupación en los hombres alcanza un 6,2 por ciento, mientras que en las mujeres la cifra alcanza un 7,5 por ciento.
Según cifras dadas a conocer este jueves por el INE, el Índice de Remuneraciones anual demostró el peor desempeño en cinco años.
Las mujeres de nuestro país cuentan con una participación en el mercado laboral menor a la de los hombres. Sin embargo, esto no se traduce en un mayor tiempo para el descanso y la recreación.
Un estudio elaborado por la consultora Randstad concluyó que el miedo de los chilenos a perder su empleo es el más alto desde el 2013. Especialistas aseguran que la mala calidad de los trabajos, sumado a los altos índices de endeudamiento, pueden ser factores claves que expliquen el alza de esta percepción.
Destacaron los descensos en los precios de alimentos, bebidas no alcohólicas, de vestuario y calzado; y el aumento de recreación y cultura.
Los resultados derivan de un crecimiento de la fuerza de trabajo. Mientras, los ocupados crecieron en un 0, 5 por ciento.
El documento también revela que creció la publicación de libros en un 10, 8 por ciento respecto de 2017, así como la infraestructura cultural dedicada a bibliotecas.
Según datos del instituto emisor las mujeres siguen siendo las más perjudicadas en materia laboral. Mientras que, por regiones, la de Tarapacá es la zona del país que más personas cesantes existen.
Durante el periodo de Fiestas Patrias destacaron los aumentos en el transporte, vivienda, servicios básicos, alimentos y bebidas no alcohólicas.