La artista rescató cáscaras de 2.000 medias naranjas destinadas a la basura en ferias y puestos de jugos, y las sometió a un minucioso proceso de raspado, deshidratación y costura a mano. Desde el 14 de enero en el Centro Cultural Montecarmelo.
En los últimos años ha mostrado su trabajo en América, Europa y Asia, realizando también charlas de la técnica de micro cestería en crin de caballo. En estos días, se prepara para la IV Bienal Latinoamericana de Joyería Contemporánea (Santiago).