Desde el movimiento No+ANFP afirmaron que las gestiones de última hora reflejan una falta de conducción institucional del fútbol chileno. Sostienen además que el proyecto fue discutido por una década y que debería aprobarse sin más modificaciones.
La tardía asistencia del presidente de la ANFP a la Comisión de Deportes de la Cámara, luego de años de evasivas, abrió un debate más profundo sobre la falta de control democrático en el fútbol nacional y la urgencia de reformar su gobernanza.
Por primera vez, el Ejecutivo llamó a las barras bravas “organizaciones criminales” tras el trágico incidente en el Estadio Monumental. El hecho volvió a encender las alertas sobre las falencias del Plan Estadio Seguro y el actuar de Carabineros.