El secretario de Estado estadounidense y la cancillería de Teherán confirman un fuerte acercamiento en las negociaciones para firmar un memorando de paz de 14 puntos.
Hechos como el despliegue del USS Nimitz y la acusación contra Raúl Castro abren la puerta a acciones directas. Sin embargo, Estados Unidos no puede permitirse tener dos flancos abiertos. Por ahora, una invasión a gran escala parece poco probable.
El secretario de Estado norteamericano calificó a la isla como un “Estado fallido” y endureció el tono de la administración Trump ante lo que considera una amenaza directa a su seguridad nacional.
En medio de las asperezas que marcan la relación entre el presidente estadounidense Donald Trump y el sumo pontífice, el jefe de la diplomacia estadounidense se dedicó este jueves a calmar las tensiones.
Además, el mandatario informó que el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu viajarán también a Washington para firmar un acuerdo más definitivo durante una reunión que, según él, será histórica.
El secretario de Estado de EE. UU. aseguró ante el G7 que la ofensiva “Furia Épica” dejará a una República Islámica debilitada e incapaz de desarrollar armamento nuclear.
En medio de una creciente presión de Estados Unidos, la isla enfrenta una crisis total tras el colapso eléctrico. La crisis humanitaria revela cómo la asfixia económica se usa como herramienta política, tensionando la estabilidad regional.
El presidente electo arribó a Estados Unidos para participar de esta cita convocada por Donald Trump, que reunirá a 12 mandatarios del continente. Su agenda incluye reuniones políticas y una cena oficial con el secretario de Estado norteamericano.
La medida, anunciada por el Departamento de Estado, apunta a restricciones en cooperación y transferencias en materia de seguridad, lo que podría tensionar la relación bilateral y abrir un debate sobre los alcances de la política exterior chilena.
Estados Unidos endureció su presión sobre Cuba con un cerco energético que profundiza la crisis. Washington lo justifica como vía para un cambio político, pero aumentan las críticas por su impacto humanitario.
El secretario de Estado defendió la incursión militar en Caracas, pese a críticas de aliados, y afirmó que la detención del mandatario abre una oportunidad para un nuevo futuro político en el país sudamericano.
Aunque mantiene la acusación de conspiración para el narcotráfico contra el venezolano, el nuevo documento de la fiscalía redefine al presunto cartel como un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción” que involucra a civiles y militares.
La disputa por la isla danesa revela un quiebre histórico: EE.UU. intimida a un aliado y pone en jaque el Artículo 5 de la alianza. Si Washington impone su voluntad por la fuerza, los mecanismos de seguridad de la organización dejarán de existir.
Tras el operativo para capturar a Nicolás Maduro, el periodista Jon Lee Anderson calificó la acción de EE. UU. como una muestra de poder al estilo del siglo XIX. Anderson advirtió que el próximo objetivo de Washington en la región es Cuba.
El secretario de Estado, Marco Rubio, reveló el plan pragmático de Washington tras la captura de Maduro. Además, elevó la tensión en la región calificando a Cuba como un “gran problema”.
El candidato respaldado por Donald Trump obtuvo el 40,27% de los votos. Mientras la oposición acusó un “golpe electoral” y exige el recuento de los sufragios, países como Chile, EE.UU. y China avalaron el proceso y felicitaron al mandatario electo.
Detrás de la presión de Washington contra Caracas no solo está la lucha contra el narcotráfico, sino también una contienda entre la Casa Blanca y las grandes empresas energéticas que ven como riesgosa una intervención en Venezuela.