El instrumento, impulsado por Delcy Rodríguez, podría liberar a cientos de detenidos por razones políticas, pero excluye a militares y a quienes enfrentan cargos por acciones armadas, lo que genera rechazo de sectores opositores.
A pesar del guiño a la dirigenta opositora al régimen de Maduro, el presidente estadounidense declaró que las autoridades venezolanas —ahora lideradas por Delcy Rodríguez— “han estado trabajado muy bien” en su gabinete.
El presidente de EE.UU. aseguró que la opositora venezolana le entregó su Premio Nobel de la Paz, pese a que la Fundación Nobel recordó que el galardón es personal, intransferible e irrevocable.
Venezuela y Estados Unidos iniciaron este viernes un proceso para restablecer relaciones diplomáticas tras la caída del presidente Nicolás Maduro, que dio paso además a la liberación a cuentagotas de presos por razones políticas.
La líder de la oposición venezolana señaló que quiere compartir la distinción con el presidente Donald Trump, a modo de agradecimiento por la detención de Nicolás Maduro. Previamente, ya había dedicado el galardón al mandatario.
Según el analista internacional Gabriel Gaspar, la captura de Maduro desplaza el foco político: la agenda pasa a ser la negociación de la transición entre EEUU y Delcy Rodríguez, mientras la oposición queda marginada.
Mientras la PUD y Machado instaron a reconocer a Edmundo González Urrutia como legítimo mandatario, Trump desestimó el liderazgo de la opositora, asegurando que “no tiene el respeto del país”.
Para el exalcalde de Recoleta, el Ejecutivo es el “mayor responsable” de la derrota electoral ante José Antonio Kast. “Aprobó el TPP11, militarizó La Araucanía, hizo todo lo que antes decía que no se podía hacer”, criticó.
La líder opositora venezolana valoró la ayuda del presidente Donald Trump para llegar a Oslo. Desde Caracas, acusaron a Washington de “apropiarse ilegítimamente” del petróleo venezolano, luego de que incautaran un buque en el mar Caribe.
El doctor en Estudios Americanos analizó los intereses geopolíticos detrás del Nobel de la Paz. Para el académico, el galardón responde a una estrategia de Washington para presionar al gobierno venezolano y redibujar la influencia en la región.
La líder de la oposición venezolana María Corina Machado reapareció el jueves en público por primera vez en casi un año, un día después de ausentarse de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz en Noruega, recogido por su hija.
Tras meses de vida en la clandestinidad y en medio de críticas por su cercanía a EEUU e Israel, la líder opositora venezolana arribó a Oslo para recibir un galardón que reaviva el debate sobre el destino democrático de Venezuela.
Ana Corina Sosa recibió el galardón en nombre de la líder opositora venezolana. Por su lado, el presidente del Comité Noruego, Jørgen Watne Frydnes, instó a Nicolás Maduro a renunciar a su cargo para sentar las bases hacia una “democracia”.
“Está a salvo”, anunció también el Instituto sueco en un comunicado en el que subrayó que la opositora venezolana había realizado el viaje “en una situación de extremo peligro”.
El presidente de Venezuela calificó a la líder opositora y ganadora del premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, como “bruja demoníaca”, en el marco de su discurso de clausura de la marcha por el Día de la Resistencia Indígena.
Lautaro Carmona criticó el Nobel de la Paz a María Corina Machado, tildándolo de opción “política” y lamentó que se use para quien llama a “intervenir militarmente en Venezuela”. Sugirió que Greta Thunberg merecía el premio por su labor.
La líder opositora venezolana fue reconocida por su esfuerzo por promover los derechos y libertades en su país. De esa manera, se impuso al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que pidió en varias oportunidades llevarse el galardón.