Los poco felices resultados para la Nueva Mayoría y el PRO en las últimas elecciones municipales pasaron la cuenta a las opciones presidenciales de estos bandos. Ricardo Lagos y Marco Enríquez-Ominami pierden terreno en una competencia en la que el 33 por ciento de electores aun no sabe por quién votar, según indicó la encuesta Plaza Pública-Cadem.
La Mandataria informó que como hay ministros que “quieren ser candidatos” en ese momento hará los “reemplazos” que correspondan. De esa forma responderá La Moneda a los cuestionamientos de la Nueva Mayoría por los malos resultados electorales.
El temor no verbalizado de la élite política es que la elevada abstención pueda resquebrajar el modelo político al restarle, en los hechos, toda legitimidad representativa. Peor aún para el orden establecido, una parte importante de esa abstención puede ser en realidad un voto político duro.
La coalición de derecha creció en número de alcaldes pese a obtener menos votos que en 2012. Por su parte la Nueva Mayoría y el PRO aparecen como los grandes damnificados de unas elecciones marcadas por una abstención histórica.
Las democracias representativas no establecen un quórum para legitimar sus resultados. Así, la abstención –alta o baja– solo debería ser tema por unas pocas semanas. Pero, ¿qué pasa con los resultados del duopolio?
Los actuales tambores de guerra, los ánimos de desafección, el auge del neo-nacionalismo, el descontento con la globalización financiera, la crisis global de refugiados, tocará más temprano que tarde a las puertas de Chile.
La presentación del proyecto de Presupuesto, con el alza más moderada desde el año 2003, generó diversas reacciones en el oficialismo respecto de aquellos que querían una mayor expansión fiscal y los que están de acuerdo con la propuesta hecha por el ministerio de Hacienda.
El Gobierno continúa negociando con los partidos de su colectividad para alinear a los parlamentarios y aprobar la ley de elección de intendentes, uno de sus ejes programáticos. Las mayores resistencias, señalan desde el oficialismo, se concentran en el PPD.
La petición de la Fiscalía de España a que en Chile se investigue a Endesa por dineros pagados a campañas políticas, ha generado reacciones adversas al actuar tanto del Ministerio Público, como del SII, debido a que los antecedentes existían desde hace más de 15 meses. Parlamentarios de Chile Vamos acusaron parcialidad en el trato del SII, en tanto el abogado Mauricio Daza criticó la “inacción” de las instituciones fiscalizadoras.
Las tensiones en torno a un eventual cambio de gabinete llegaron a su punto culmine con la entrevista que dio el titular de la Segpres afirmando que “los ministros son el chivo expiatorio de la Nueva Mayoría”.
“El lugar más violento del infierno está reservado para aquellos que permanecen neutrales en tiempos de grandes conflictos morales”, afirmó a inicios de los años 60 Martin Luther King. Es lo que Carlos Mesa entendió en Bolivia en 2006. Antes de que Evo Morales llegara al poder, Mesa convocó a una Asamblea Constitucional en ese país. Por cierto, Mesa es periodista… igual que Alejandro Guillier.
En el marco de la creación de un nuevo referente de izquierda, el parlamentario criticó al oficialismo: “La Nueva Mayoría se convirtió en una alianza táctica con fines de obtener espacios de poder”, dijo.
¿Por qué razón en los sondeos del CEP el tema de la colusión de las grandes empresas para estafar a los consumidores chilenos, o el financiamiento irregular de las campañas políticas no aparece como preocupación ciudadana? La respuesta está en ver quién financia a ese centro de estudios y cuál es la ideología que sostienen.
La Mandataria registró solo un 15 por ciento de aprobación, mientras que la nota a su gestión fue de 3,3 de acuerdo a la última encuenta CEP correspondiente al trimestre julio – agosto.
A juzgar por quienes pretenden ser candidatos presidenciales en 2017, Chile seguirá siendo el mismo país ad aeternum. La diferencia de otras elecciones es que ahora existe al menos una docena de candidatos que piensa que pueden capitalizar el malestar, pese a ser casi todos ellos representantes y ganadores del ahora tan cuestionado “modelo chileno”.
El parlamentario desmintió los informes de prensa que aseguraban que dejaría de formar parte de la coalición de Gobierno.
Los parlamentarios Alejandro Navarro y Sergio Aguiló dejarán de formar parte de la coalición de Gobierno, motivados por la disconformidad con la gestión de Michelle Bachelet respecto a las reformas prometidas y la influencia de grupos conservadores al interior de la Nueva Mayoría para entorpecer las transformaciones.