Brasil vivió el sábado una nueva ola de manifestaciones contra las políticas del gobierno. La principal protesta tuvo lugar en Belo Horizonte, la tercera ciudad más grande del país.
Pese al plan de mejora de los servicios públicos, la salud y la educación anunciado por la Presidenta Dilma Rousseff este viernes 21 de junio, nuevas manifestaciones están previstas para este sábado como parte de la más grave crisis política en el país desde el año 2005.
Preocupación han manifestado diversas organizaciones sociales por lo que califican como “una escalada ascendente de la represión” durante el último tiempo. Especial inquietud existe con el uso del gas lacrimógeno, agente disuasivo que se debería utilizar en última instancia, pero que, según varios expertos, se ha naturalizado en su uso. Advierte que lo sucedido en Brasil, donde una trabajadora falleció luego de inhalar este elemento, se podría replicar en nuestro país.
La primera víctima fue un joven de 20 años que murió atropellado el jueves a la noche en la ciudad de Ribeirao Preto (estado de Sao Paulo) en una de las manifestaciones en demanda de mejores servicios públicos que movilizaron a más de un millón de brasileños en más de 80 ciudades del país.
Este jueves la alegría marcó el pulso de Sao Paulo con una gran movilización de festejo, para celebrar que las autoridades decidieran escuchar el llamado ciudadano y revertir el alza de los pasajes en 20 centavos que, desde el 6 de junio, convulsionó a la capital financiera y a distintas ciudades de Brasil.
Las protestas que tuvieron lugar este 17 de junio en varias ciudades, sobre todo en Rio, recuerdan las de 1992 contra la corrupción del gobierno del ex presidente Collor de Mello. Unas 200.000 personas protestaron en Brasil contra los gastos del Mundial 2014 y exigieron mayores inversiones sociales.
Policías antidisturbios entraron este 11 de junio a la plaza Taksim donde se habían instalado numerosas personas que protestan contra el primer ministro Erdogan. Las fuerzas del orden utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua pero las autoridades niegan que quieran desalojar a los manifestantes.
Ankara y Estambul, donde se han concentrado las protestas contra el primer ministro, amanecieron este 7 de junio en calma. El regreso la víspera de Erdogan desató la primera demostración de fuerza de los partidarios del AKP, el partido islamista cuyo proyecto de islamización de la sociedad es cuestionado en la calle.
Un joven herido de bala falleció el lunes en el sur del país durante una manifestación contra el gobierno islamista de Recep Tayyip Erdogan. Se trata de la segunda víctima fatal cuando se cumple este martes cinco días de protestas, originadas por la oposición a un proyecto urbanístico en Estambul, pero que cristalizó críticas al gobierno del AKP, acusado de autoritarismo y de ‘islamizar’ la sociedad. Un sindicato de funcionarios se declara en huelga.
Los recortes financieros impuestos por el Banco Central del continente (BCE), la Comisión Europea (CE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvieron a desencadenar multitudinarias protestas en 80 ciudades de Europa. Los manifestantes apuntan a que estas medidas económicas han implicado un deterioro en la calidad de vida.