El gobernador regional cuestionó la simultaneidad de los focos y propuso crear un registro de pirómanos, similar al de agresores sexuales, para restringir el movimiento de sospechosos en zonas de alto riesgo forestal.
Tras el anuncio presidencial, los decretos llegaron a Contraloría con seis horas de desfase. Autoridades regionales acusan «falta de seriedad» ante la urgencia de la emergencia.
En palabras del gobernador del Biobío, contar con un presupuesto robusto permite «hacerse cargo de cosas que el nivel central probablemente no ve», especialmente en lo que se refiere a los municipios más pequeños.
En el marco de su visita a Bío Bío, el secretario de Estado sugirió la creación de fiscales especializados en siniestros. Por otra lado, acordó con el gobernador, Sergio Giacaman, impulsar una nueva ley de bosques sustentables.