Trump ha afirmado que su homólogo es “un líder muy fuerte” y que harán “todo lo posible para que Siria prospere” después de su encuentro en la Casa Blanca, en el primer viaje de un presidente de este país a Washington desde su independencia en 1946
La decisión tuvo lugar horas después de que el enviado de EE. UU. para Siria, Tom Barrack, anunciara que Israel aceptó poner punto y final a sus bombardeos contra las fuerzas de las autoridades sirias.
La ofensiva israelí responde a la escalada de violencia entre comunidades en Sweida, donde milicias enfrentadas han dejado cientos de muertos. Tel Aviv actúa en defensa de una minoría aliada, mientras Damasco denuncia una violación a su soberanía.
Al menos 22 cristianos murieron y 63 resultaron heridos en un atentado con bomba perpetrado este domingo, día santo cristiano, contra la Iglesia de San Elías, en el barrio de Duweila, en el centro de la capital Damasco.
El encuentro entre los líderes fue recibido con reticencia por el país judío. Por otro lado, la visita del jefe de la Casa Blanca a Catar está envuelta en la polémica, principalmente por el lujoso avión que la familia real le regaló al mandatario.
La ONU pidió a Israel que cese “inmediatamente” sus ataques. “Condeno enérgicamente las continuas y crecientes violaciones de la soberanía de Siria”, dijo Geir Pedersen, enviado especial de la Naciones Unidas.
Cerca de mil personas fueron ejecutadas en el país de Medio Oriente por las nuevas autoridades durante los últimos días. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos calificó el actuar del gobierno como “operaciones de limpieza étnica”.
Desde hace varios días, las aldeas al este de Latakia son escenario de masacres contra la comunidad alauita de la que procede el ex dictador Bashar al-Asad.
En respuesta al escepticismo occidental sobre el Oreshnik, el presidente ruso sugirió que ambas partes seleccionen un objetivo designado para ser protegido por proyectiles estadounidenses.
El líder del grupo islamista radical Hayat Tahrir al-Sham (HTS), Ahmed al-Shareh -más conocido como Abu Mohamed al Jolani-, declaró su deseo de disolver las facciones del Ejército que ayudaron a derrocar a Bashar al Assad.
Alemania reaccionó enérgicamente a esta decisión y pidió al Estado hebreo abandonar sus planes de expansión demográfica. “Este territorio pertenece a Siria”, declaró un portavoz del Ministerio de Asuntos exteriores alemán.
En esta provincia donde viven cuatro millones de personas y vivía gran parte de los desplazados sirios, gran parte de los habitantes parece confiar en este grupo para el futuro del país.
El académico describió cómo se conformaron las distintas facciones al interior del país, algunas surgidas tras la invasión de EEUU a Irak, las que se conformaron a partir de diferentes ideologías políticas y que enfrentaron al régimen.
Los rebeldes sirios nombraron a quien será su jefe de gobierno hasta el 1 de marzo de 2025. Desde la ONU, señalaron que si bien la HTS es considerada una organización terrorista, “lo cierto es que han enviado mensajes positivos a los sirios”.
Analistas internacionales apuntan a que el país de Medio Oriente “no va en tránsito a una democracia”. El líder de HTS, Mohammed al Jawlani, jugará un rol crucial para evitar una nueva guerra civil entre las diversas facciones existentes.
Desde el levantamiento popular en Daraa en 2011 hasta la caída del régimen de Asad el 8 de diciembre de 2024, el país de Oriente Medio ha sufrido 13 años de guerra especialmente mortífera, que sigue teniendo repercusiones en la región.
La solicitud llega tras la caída del régimen de Bashar al-Asad, asegurando que la “profundidad y consecuencias para este país y toda la región aún no se han determinado”.