El jefe de Estado calificó la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl como una acción política frente a la reaparición de la Doctrina Monroe en el debate estadounidense.
En medio de un intenso debate sobre la identidad y la influencia hispana, el artista puertorriqueño se convierte hoy en el primero en liderar en solitario el show cantando íntegramente en español.