El mandatario y la Primera Dama fueron retirados del recinto por el Servicio Secreto tras registrarse un ruido no identificado, activando de inmediato los protocolos de emergencia.
El movimiento “No Kings” convocó a más de 2.700 marchas en rechazo a la deriva autoritaria de Trump. La manifestación en D.C. se da en medio del despliegue de la Guardia Nacional, lo que los críticos ven como un intento de intimidación al disenso.
El mandatario estadounidense aseguró en su cuenta de twitter que “nunca habrá una zona autónoma” en la capital del país.