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Toño Freire

Contradicciones mediales electorales

Toño Freire | Miércoles 20 de enero 2010 16:38 hrs.

Se supo qué pasa con las platas publicitarias de los debates presidenciales.- La Red no transmitió el último foro político ¿Dirá algo el CNTV?


Se supo qué pasa con las platas publicitarias de los debates presidenciales.- La Red no transmitió el último foro político ¿Dirá algo el CNTV?

El fragor de la lucha por llegar a La Moneda terminó y ahora el país hace votos para que el gobierno de Sebastián Piñera sea menos empresarial y derechista que lo que se teme. Y como es lógico, vendrán días llenos de especulaciones. En ese ambiente político miro hacia atrás y, en materia de utilización del medio televisivo en la fase final de las campañas, descubro algunas contradicciones y sutilezas. Deben ser más, pero indicaré cuatro:

¿En el comando de Eduardo Frei RT, repararon que en la presentación y cierre del último debate la estrella ocupaba un lugar preponderante? Al parecer, no. En caso contrario la habrían objetado. Me han dicho que soy demasiado suspicaz al conjeturar que, subliminalmente, se hacia propaganda a la candidatura de Piñera ya ese fue el símbolo que lo acompañó a través de su campaña. Retruco que la transmisión fue responsabilidad de Megavisión, estación pinochetista, y que cuando se juega cosas tan grandes hay que preocuparse de los detalles.

Como es costumbre, a continuación de los debates televisivos organizados por Anatel, los diarios reprodujeron los correspondientes rating alcanzados por cada canal. En el último en que se enfrentaron los dos finalistas, por ejemplo, de un total de un cenit de  58 puntos, TVN fue el de mayor sintonía con 18.3; en seguida aterrizaron Mega, Chilevisión y UC de Santiago. En el anterior debate la sumatoria alcanzó 54.  Suponiendo que la gente que sigue la red territorial simpatiza con el gobierno de Bachelet, ¿no es aventurado pensar que tal inclinación se reflejaría en los cómputos finales?

Por fin se supo qué pasa con las platas que se juntan por concepto de avisaje publicitario en los debates presidenciales. A través de esta página electrónica y los micrófonos de nuestra radio, varias veces planteamos la interrogante. Esta vez, Anatel, la asociación de directivos de los canales, explicó que el costó de la transmisión fue de 30 millones de pesos y corrió por su cuenta. En la ocasión anterior, debido a que compitieron cuatro candidatos, el presupuesto se duplicó. Elucubrando que en las dos horas del programa político se pasan cuatro tandas de avisos que contiene una docena de clientes que deberían cancelar un par de millones o más por mención, fácil es deducir que con el primer bloque ya juntaron la plata. El resto es música, o utilidades. ¿Es justo cuando las estrellas del show político no cobran? Por la prensa me informo de la deuda que tiene la candidatura de Frei con las radios regionales. ¿Quizás en las recaudaciones de Anatel exista una solución?

Frente a mí tengo el Art. 18 de la Ley 19131 que aún administra el quehacer televisivo criollo. Es el que habla ilusamente de que sólo podrán ser titulares de una concesión de servicio de radiodifusión televisiva de libre recepción…personas jurídicas de derecho público o privado constituidas en Chile” . Agrega que sus presidentes, directores, gerentes, administradores deberán ser chilenos. Todo muy claro y respetado en el papel. Pero, en la práctica quién no sabe que el canal 4 La Red es de propiedad del ciudadano mexicano Ángel González. El CNTV, tan pruriginoso en otros artículos, ¿tomará alguna medida porque ellos se descolgaron de la transmisión del último debate presidencial? Esa noche la estación del señor González prefirió emitir El Inspector Gadget y Así Somos, marcando  6.9 y 6.3 respectivamente. A lo mejor alegan que no tenían dinero para participar, pero es una excusa muy débil cuando se trata de un debate presidencial. No fue el 21 de septiembre, Día de la Radio, en que las emisoras actúan ad libitum.

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