Diario y Radio U Chile

Año XII, 26 de mayo de 2020

Escritorio MENÚ

DC se divide entre candidato presidencial propio o apoyar a quien les asegure participación

Analistas plantean que la Democracia Cristiana se encuentra en una encrucijada ante el proceso electoral de 2017, al no contar con un representante con reales posibilidades. Las propuestas apuntan a apoyar un candidato externo que les asegure participación efectiva en un eventual gobierno.

Gonzalo Castillo

  Miércoles 2 de marzo 2016 12:54 hrs. 





En la ya desatada carrera presidencial de la Nueva Mayoría, la situación particular de la Democracia Cristiana ha sido tema de debate en las últimas semanas, debido a la ausencia de una figura relevante que se logre erigir como un potencial candidato a La Moneda en 2017, lo que ha llevado a algunos personeros de la Falange incluso a apoyar una eventual postulación del ex presidente Ricardo Lagos.

Si bien desde el interior de la DC la opción de llevar un candidato de las filas del partido a unas eventuales primarias de la Nueva Mayoría es la que corre con más ventaja, al mismo tiempo piden no cometer los mismos errores que con la postulación de Claudio Orrego en 2013, cuando a juicio de algunos parlamentarios de la Falange el representante fue “abandonado” por la colectividad.

En tanto, desde el mundo académico el sociólogo Manuel Antonio Garretón, sostuvo que el escenario más probable es que no sea un militante de la DC quien represente a la Nueva Mayoría en la carrera presidencial de 2017: “La DC no tiene, prácticamente, en una primaria de tener un candidato de su partido que gane”.

En ese escenario, Garretón planteó que la Falange tiene dos opciones, la primera sería presentar de todas maneras un candidato de carácter “simbólico”, “con el fin de agrupar gente y mantener una cierta cohesión”, y evitar el riesgo de la disgregación de sus partidos; la otra opción, y que sería más conveniente a ojos del sociólogo, sería apoyar a un candidato externo, pero que le asegure cuotas de poder en un eventual gobierno.

“Es el peor de los escenarios para la DC, por cuanto mucha gente que podría votar por la DC, no lo haría. Y por lo tanto, la cantidad de votación de la DC sería más baja que la que tendría si llevara a un candidato en la primaria. Aunque ese fuera derrotado. Entonces, sería un fracaso ya nacional, mostrando la debilidad a nivel del país, y en ese caso deja ya cancelada su posibilidad de una buena negociación de participación en el gobierno siguiente porque se opuso al candidato triunfante”.

Eugenio Guzmán, decano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, plantea que hay un sector en la DC que se siente cómodo con una eventual candidatura de Ricardo Lagos y que cada vez tiene más fuerza en la interna del partido, y que preferiría evitar que se repita un escenario como el que enfrentó la Falange con la candidatura de Claudio Orrego en 2013.

Al igual que Garretón, Eugenio Guzmán sostiene que el peor escenario electoral que puede enfrentar la DC es llevar un candidato propio a la primera vuelta, sin pasar por primarias, porque además de romper, eventualmente, con la Nueva Mayoría, se expone a obtener menos votos aún porque, asegura Guzmán, desde la derecha no van a votar por un candidato de la Falange.

Puestos en ese contexto, el académico de la Universidad del Desarrollo señala que la DC intentará minimizar los riesgos, y evitar repetir lo ocurrido en las primarias de 2013, por lo que plantea que el mejor escenario para el partido es plegarse a una candidatura externa.

“Lo que uno esperaría que primara es tratar de estar en la elección general con un candidato, el cual si bien no es un candidato de sus filas, pero sí tienen incidencia no solamente en el programa, sino incidencia en todo el proceso de campaña, o sea se capitaliza un eventual triunfo o una eventual derrota, pero que es una derrota que no es significativa”.

El académico del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Renato Garín, sostiene que en la DC, el grupo que lideran los hermanos Walker, Ignacio y Patricio, más el concurso de otros personeros de línea más conservadora dentro de la Falange, vienen enarbolando la candidatura de Ignacio Walker desde hace dos años, no obstante al no tener respuesta positiva en las encuestas, han debido mirar hacia fuera, “y ahí lo más parecido es Ricardo Lagos”, asegura Garín.

“Para ellos la tentación de apoyar a Ricardo Lagos es bastante grande, porque les asegura cierta capacidad de influencia en su futuro gobierno que ningún otro candidato puede asegurarles, porque Lagos es el candidato del orden, que es lo que busca Walker, Zaldívar y compañía”.

El diputado Pablo Lorenzini fue enfático al señalar que la DC llevará un candidato a las elecciones presidenciales, ya sea en primarias o en otra fórmula que decidan en la Nueva Mayoría, y que este será un tema a debatir en la próxima junta nacional de la colectividad la primera semana de abril. “No voy a aceptar que la DC no tenga su candidato”, declaró el diputado por el Maule.

“Sin lugar a dudas la DC va a reafirmar, dentro de un trabajo concordado y dialogado con el resto de los miembros de la Nueva Mayoría, pero nosotros como principal partido de la coalición no vamos a entregar gratis una posibilidad de un candidato presidencial. Yo creo que ni siquiera es conversable mucho el tema, salvo algunos viejos tercios que, por ahí, trabajaron en otros gobiernos, en otra época, a lo mejor quieren estar de nuevo en esos cargos, pero hay que hacer la renovación ya”.

Lorenzini aseguró que en el partido han aprendido los errores cometidos durante la candidatura de Claudio Orrego, y señaló que de lograr consensuar una carta presidencial de la Falange, el apoyo será irrestricto a esa figura, el que espera trascienda al resto de los partidos de la Nueva Mayoría, en la eventualidad que termine siendo el representante de la coalición.

Por su parte, el diputado Sergio Espejo coincidió con Lorenzini en la necesidad de que la DC ratifique en la próxima junta nacional del partido sus intenciones de participar en la próxima elección presidencial, “con un liderazgo fuerte que represente los intereses del partido”.

Espejo se mostró tajante al manifestar que no se deben cometer los mismos errores que en las primarias de 2013, cuando, a su juicio, gran parte del partido abandonó la candidatura de Claudio Orrego: “Yo no tengo ninguna duda que no habríamos resultado terceros, como ocurrió, frente al abandono que se produjo por parte de la mayoría del liderazgo presidencial que el mismo partido había definido”.

“Aquí lo que ocurrió y no puede volver a ocurrir es que la DC tome una decisión en una materia tan significativa como esta, que es tener un abanderado presidencial y luego no sostenga esa decisión. El aprendizaje tiene que ver sobre la forma en que tomamos decisiones y sobre el respeto a esas decisiones. Y yo quiero decirlo sin ningún adorno: lo que ocurrió en esa primaria, es uno de los episodios más bochornosos de la historia de la DC, porque fue la unanimidad de nuestra junta nacional la que resolvió, primero, primarias entre Claudio Orrego y Ximena Rincón, y la que decidió concurrir a competir en las primarias de la Nueva Mayoría”, agregó Sergio Espejo.