Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 9 de agosto de 2022

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Marcial Sánchez y degradación del Opus Dei: “Hoy tenemos una iglesia católica distinta a la dejada por Juan Pablo II”

En las nuevas normas fijadas por el Pontífice, a partir de este jueves 4 de agosto la organización conservadora dejará de ser parte de la estructura jerárquica del Vaticano.

Osciel Moya Plaza

  Miércoles 3 de agosto 2022 16:40 hrs. 
Marcial-Sanchez-web

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El doctor en Historia y experto en Historia de la Iglesia, Marcial Sánchez, afirmó que la decisión del Papa Francisco de adaptar al Opus Dei a la Constitución de la Curia vaticana, va en el sentido de desterrar el sistema jerárquico, alejar la problemática del poder y establecer una relación más horizontal y por tanto, está quitando poder a la prelatura.

Desde este jueves  4 de agosto, el Opus Dei pasará a depender de la Congregación del Clero y no de la Congregación de obispos, por lo que no será parte de la estructura jerárquica de la iglesia como una diócesis.

Con el documento papal titulado Ad charisma tuendum (Para proteger el carisma), el pontífice fijó nuevas normas para adaptar la prelatura fundada por Josemaría Escrivá de Balaguer a la nueva Constitución de la Curia vaticana, Praedicate Evangelium, que rige desde el 5 de junio.

El experto en tema de la iglesia, Marcial Sánchez, en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, señaló que desde que  el Papa Francisco inició su pontificado, partió generando cambios en la estructura del Vaticano y durante todo este tiempo los ha realizado incluso en el derecho canónico. Por lo tanto, lo que está haciendo ahora es continuar con lo que ya había emprendido y le tocó ahora a lo que se llama prelatura personal creada por Juan Pablo II en el año 1982, a través de una Constitución apostólica que se llama Up Sit. Cuando la crea esta prelatura, obviamente pone al Opus Dei dentro del dicasterio (ministerio) de los obispos.

Explicó que lo que está cambiando son las relaciones que va a tener la prelatura con la Santa Sede, que hasta ahora era a través de la dicasterio de los obispos y con esta determinación papal lo va a tener el dicasterio del Clero. El primero se preocupa de la selección de los obispos y de las visitas ad limina, que son las visitas que realizan los obispos a Roma cada cinco años, donde entregan información requerida a través de un petitorio de cómo funcionan sus diócesis.

Sánchez, expresó que esto significa que el Papa Francisco busca una relación mucho más horizontal. “Lo que está diciendo es que hay que empezar a desterrar  el sistema jerárquico, la palabra desterrar es mía. Dice que hay que fijarse, hay que avanzar o alejarse de lo que significa la problemática del poder y la problemática jerárquica del poder. Entonces él quiere evitar eso y al sacar al Opus Dei de donde deberían estar solo los obispos, y los coloca en el lugar donde estuvieron hasta que el papa Juan Pablo II los colocó en el año 1982 (…) y está generando un orden”.

Sánchez agregó que el problema es que desde el año 1982 hasta ahora, es sabido que el Opus Dei ha tenido bastante poder de la iglesia, como también que muchos obispos adhieren o adhirieron al Opus Dei hasta el día de hoy. Por lo tanto “lo que está diciendo es usted fue creado para esto, siga trabajando para lo que fue creado. Lo que estaba haciendo ahora como prelatura personal del papa es ‘no lo siga haciendo’ y eso obviamente, es quitarle poder como se ha dicho”.

El académico afirmó que al interior de la Iglesia Católica existen dos posiciones bien definidas sobre las medidas del Papa Francisco. Por un lado, los que están muy contentos con los cambios que está haciendo, tanto en la estructura como el hacerse cargo de situaciones de abusos de poder, de conciencia y sexuales al interior de la iglesia, pero hay otros que consideran que es poco y podría hacer muchos más, que se ha quedado en gestos más que en hechos.

Por otro lado, está el sector que está complicado por estos cambios, porque el Pontífice no ha tenido problemas en decir que en Canadá hubo una “destrucción cultural. Eso no se había dicho nunca. Es decir, cambiar la forma de pensar, sentir y actuar de un grupo de personas así de simple. Y el Papa lo dijo, pero no solamente se queda ahí, dice que han habido personas que han estado de acuerdo con esos genocidios que provocaron y que eran católicos. También ha llamado a la Conferencia Episcopal Chilena es su momento para decirle que a hubo abusos dentro de sus propias paredes, sino también ha llamado a la iglesia polaca, la alemana y ha conversado. La dimensión de esto es muy potente y hay un grupo muy conservador dentro de la iglesia que está muy preocupado por estos cambios porque asume que obviamente la luz de estos cambios, de lo que está pasando dentro de la iglesia (católica), mucha feligresía se está alejando y es mejor lavar la ropa sucia adentro”.

Sánchez indicó que esta es una lucha de poder dentro del Vaticano y esto ha impedido que el Papa Francisco pudiera ir más rápido de lo que quiso, pero ha avanzado bastante. “Ha sido un papa con las puertas bien abiertas, pero esto no ha sido fácil. Dentro de la Iglesia Católica hay dos posturas que son muy fuertes y esas posturas bajan también a la feligresía, la que observa y dice hasta qué punto este papa va a seguir con estos cambios”, indicó el experto.

“Lo que sí está claro es que hoy día tenemos una iglesia católica distinta a la dejada por el papa Juan Pablo II en su momento. Una iglesia que, el propio Benedicto tampoco pudo hacer frente a todos los problemas que se veían venir y le dio el paso a Francisco, que cuando ingresa lo primero que dice es: recen por mí. Es un hombre que hoy está enfermo, que tiene varios problemas médicos y ha hecho lo que ha podido, dentro de las fuerzas que corresponde”, resaltó Sánchez.

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