Señor Director:
Raspberry Pi Foundation, con US$4,6 millones de Google.org, capacitará en inteligencia artificial a 24.000 docentes y llegará a 1,25 millones de estudiantes en la región hacia 2028. Chile está en la lista. Celebremos el aporte y hagámonos cargo de lo que revela: ¿por qué la formación de nuestros profesores en IA está llegando por una donación internacional y no como resultado de una estrategia propia?
El debate público se ha estancado en si los alumnos “hacen trampa” con IA. Sin embargo, el verdadero desafío está en quienes deben enseñar. El cuello de botella real estaría en la sala de profesores: sin docentes que comprendan las capacidades, límites y riesgos de estas herramientas, ningún sistema educativo podrá aprovechar plenamente su potencial.
Que una fundación extranjera contribuya a esta tarea es valioso. Que la formación docente en IA dependa de ello, no. Son las instituciones de educación superior y el sistema educativo quienes tienen la responsabilidad de asumir este desafío como una prioridad.



